Airbus presentó esta semana tres prototipos de aeronaves propulsadas con hidrógeno y designadas con el nombre “ZEROe”, por “cero emisiones”, que espera poner en servicio para vuelos comerciales en 2035. El primero de los tres conceptos se trata de un diseño con turbofán para aviones de entre 120 y 200 pasajeros y una autonomía de unos 3.700 km, que estarían propulsados por un motor de turbina de gas modificado que funciona por combustión de hidrógeno, en lugar de utilizar combustible de avión, almacenado en depósitos situados en la parte trasera del fuselaje. El segundo es un diseño con turbohélice, que podría llevar hasta 100 pasajeros a una distancia de 1.800 km. El último es un diseño con cuerpo de ala mixta de hasta 200 pasajeros en el que las alas se fusionan con el cuerpo principal de la aeronave y con una autonomía similar al del concepto que utiliza turbofán.

El sector aeronáutico, golpeado por la actual pandemia y muy criticado por el movimiento sueco “flygskam” (“la vergüenza de volar”), que incentiva a no viajar en avión y a elegir medios de transporte alternativos para reducir la huella de carbono, intenta avanzar rápidamente hacia la “descarbonización” del transporte aéreo.

“Esperamos desempeñar un rol de primer plano en la transición más importante que va a conocer nuestra industria” asegura en un comunicado Guillaume Faury, presidente ejecutivo de Airbus, que destaca que para hacer frente a estos retos en las operaciones diarias será necesario el apoyo de los gobiernosy la implementación de mecanismos que fomenten el uso de combustibles sostenibles y la renovación de las flotas que permitan a las aerolíneas retirar antes los aviones más antiguos y menos respetuosos con el medio ambiente.

Crédito imágenes: Airbus