“Para celebrar a un depredador insignia de la cultura prehispánica, además de un custodio de los hábitats naturales de América”, el año pasado la ONU declaró el 29 de noviembre “Día Internacional del Jaguar”. En Argentina el nombre más difundido de la Panthera onca (su nombre científico) es yaguareté, que en guaraní significa “la verdadera fiera”. Es el mayor felino de América y el tercero del mundo, y si bien su status actual indica que se encuentra en peligro crítico de extinción -se estima que en nuestro país sólo quedan un poco más de 200 ejemplares- hoy celebró su día con una buena noticia que da cuenta de un incremento en su población en el Bosque Atlántico del Alto Paraná, estimada entre 84 y 125 individuos.
“Los datos de nuestras investigaciones indican que luego de una caída poblacional a fines del siglo pasado, la población de yaguareté se viene recuperando lenta, pero sostenidamente. Esto es sin duda el resultado de esfuerzos de más de 15 años de los gobiernos nacional y provincial, de los científicos, y organizaciones de la sociedad civil. Es un logro muy importante que tiene relevancia a nivel mundial, ya que la mayoría de las poblaciones de yaguareté vienen declinando y en esta región estamos demostrando que la recuperación de la especie es posible”, dijo Agustín Paviolo, investigador del Instituto de Biología Subtropical (UNaM-CONICET) y líder del Proyecto Yaguareté.
Con el apoyo de la Fundación Vida Silvestre Argentina, es precisamente el equipo de este instituto nucleado en el Proyecto Yaguareté, junto al equipo del Proyecto Onças do Iguaçu de Brasil (ICMBio-PNI) el que periódicamente realiza estudios de monitoreo de la población de yaguaretés con los siguientes resultados: la primera estimación de la población se obtuvo en el 2005, cuando el rango obtenido había sido de 30 y 54 individuos. El mismo trabajo en 2014 arrojó el resultado de entre 51 y 84 yaguaretés en Misiones, y en 2016 de 71 a 107. Estos números indican la cantidad mínima y máxima de individuos que podría tener la población, ya que por cuestiones metodológicas y estadísticas de la investigación no es posible obtener un dato exacto.
En Argentina este gran felino cuenta con la máxima categoría de protección para una especie: fue declarado Monumento Natural Nacional en el año 2001 y también es Monumento Natural Provincial en varias provincias del norte del país. Cabe destacar que a los trabajos arriba mencionados, se suman otros como, por el ejemplo, el que realiza, en el marco del Proyecto Ibera, Conservation Land Trust para reintroducir a este tigre criollo, como también se lo conoce, en la provincia de Corrientes, lo que pone en evidencia que los esfuerzos de las diversas organismos públicos y privados valen la pena.