Todos los años, desde el 2000, la empresa estadounidense Pantone -creadora del Pantone Matching System, un sistema de identificación, comparación y comunicación del color para las artes gráficas reconocido mundialmente- selecciona un color para que sea el color del año. Este 2019 el elegido es el Living Coral, inspirado en los arrecifes de coral y con el cual Pantone pretende dar un mensaje de concientización sobre un ecosistema que está en riesgo como resultado del calentamiento de las temperaturas del mar, la sobrepesca, la pesca destructiva y la acidificación de los océanos. 2018 fue el Año Internacional de los Arrecifes de Coral y, tal como se señala en la página de la Organización de las Naciones Unidas, este 2019 es momento de analizar cuáles son las posibilidades de salvar esta especie, de la cual dependen hasta el 25% de otras especies marinas.

“Los corales son muy sensibles a los cambios de temperatura en el agua, en el mar, y viven en una simbiosis con unas algas microscópicas que viven dentro de ellos y les dan energía. Cuando la temperatura sube demasiado, esta simbiosis que da vida y energía al coral se rompe, pierde su color, se blanquea y en muchos casos pierden la vida”, dice Gabriel Grimsditch, de la división de ecosistemas marinos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, quien explica que los arrecifes de coral no son plantas ni rocas, sino animales coloniales. Según agrega Grimsditch, “es mucho lo que está en juego, además de su riqueza natural y las especies que dependen de ellos para sobrevivir, los corales nos proveen seguridad alimentaria a través de la pesca, nos protegen de inundaciones, generan ingresos gracias a los millones de turistas que viajan para apreciarlos y hasta son la materia prima de algunos medicamentos para combatir el cáncer”.

Fotos Pantone y David Clode / Unsplash