De aspecto bonachón y carácter pacífico, el panda gigante (Ailuropoda melanoleuca) es un ícono global de la conservación animal: su imagen es, desde 1961, el logotipo de una de las organizaciones más reconocidas del mundo, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, sus siglas en inglés). Se estima que hoy en China -el único país en el que este animal vive en estado salvaje- existen cerca de 1850 ejemplares de la especie, el doble que en 1995. Por ese motivo, en 2016 este animal dejó la categoría de “en peligro” para ocupar la de “vulnerables” en la Lista Roja elaborada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. En ello mucho tuvo que ver el gran trabajo realizado en China al invertir en los hábitats de los pandas y en expandir y crear nuevas reservas. «Es un ejemplo maravilloso de lo que puede pasar cuando un gobierno está comprometido con la conservación», opinó Ginette Hemley, vicepresidente de conservación de vida silvestre del WWF.

Sin embargo, el panda sigue siendo una especie amenazada, fundamentalmente por la deforestación y la fragmentación de su hábitat y por la caza furtiva, pero también como consecuencia del cambio climático que, según se estima, podría eliminar en los próximos 80 años más del 35% de las áreas donde crece el bambú. Recordemos que esa planta significa el 99% de la dieta de estos animales, que deben comer diariamente entre 12 y 38 kilos para mantener su nivel de energía. Si no, pueden morir de hambre. Asimismo, el panda juega un papel fundamental en los bosques de bambú, donde vaga dispersando las semillas, lo que facilita el crecimiento de la vegetación, y donde convive con especies como el mono dorado y el ibis crestado, en peligro de extinción.

Según anunció el gobierno chino, ese país planea construir un parque nacional de osos panda gigantes que abarcará tres provincias, las de Gansu, Shaanxi y Sichuan, y de ese modo contribuir aún más con la preservación de la especie. El parque tendrá una superficie de 27.134 kilómetros cuadrados, tres veces la del Parque Nacional de Yellowstone en Estados Unidos y dispondrá de un área central de protección para los osos panda de las 67 reservas actuales y otras 8.000 especies de flora y fauna en peligro.