Cada año, los expertos del Instituto de Color Pantone analizan las tendencias y acontecimientos globales, tales como la industria del entretenimiento, el arte, el diseño, la moda, los nuevos estilos de vida y las últimas tecnologías y determinan un tono que regirá el año y que supone una guía para el arte y el diseño, entre otras disciplinas. Queda atrás, entonces, el vívido tono coral que tiñó el 2019 y al cual ya hicimos referencia en esta página y se abre paso en este nuevo año el classic blue, “un tono azul atemporal e imperecedero que transmite calma, confianza y conexión” y que según Leatrice Eiseman, directora ejecutiva del Instituto de Color Pantone, servirá “para afrontar una etapa llena de incertidumbres y crisis medioambientales, sociales y económicas.”
El azul es uno de los colores que se ubica en el ránking de los preferidos. Así lo afirma una encuesta llevada a cabo por la psicóloga y socióloga alemana Eva Heller y publicada en su libro La psicología del color, (GG Ediciones): el azul encabeza las respuestas con un 45% de las preferencias.

Sin embargo, y a pesar de que es el color que caracteriza a nuestro planeta, en la naturaleza parece ser el más difícil de encontrar. De hecho, en la Antigüedad no sólo casi no se lo mencionaba, sino que la escasez de fuentes materiales –tanto vegetales, animales como minerales– para obtener tintes y pigmentos naturales promovió que, durante mucho tiempo, los pigmentos azules fueran tan ansiados como cotizados.
Asimismo, son pocos los animales que producen pigmentos azules y gran parte de los que producen este color, según explican los biólogos, lo hacen cambiando la dispersión de la luz mediante la estructura microscópica de sus escamas o plumas.
Historias aparte y en sintonía con el color designado para este 2020 que a su vez sintoniza con el nombre de esta página, compartimos la lectura de esta breve nota con algunas imágenes que nos regala la naturaleza.
Fotos: Pixabay